Por: Facultad de Ciencias de la
Salud. referencia www.consumer.es/boletines
Lesiones y problemas físicos
en las manos
Alteraciones en huesos, ligamentos o tendones comprometen la
vida cotidiana y la actividad profesional
Las manos son las grandes aliadas en el día a día,
unas de las partes del cuerpo que más se utilizan y a
la que, paradójicamente, se presta poca atención.
A veces, se resienten de diversos problemas de salud, que difieren
según la profesión que se desempeñe y de
las actividades lúdicas y deportivas que se practiquen.
Son, además, el espejo de las emociones y se contraen
y tensan ante una carga emocional elevada. Las personas con
problemas en las manos deben implicarse en el tratamiento que
les prescriba su fisioterapeuta para que recuperen con éxito
su función.
Saludar, cocinar, tender la ropa o escribir en el ordenador,
las tareas domésticas y laborales que se realizan con
las manos a lo largo del día, a menudo, sin ser conscientes,
son numerosas. Por eso, el impacto de una lesión o un
problema físico en ellas puede comprometer la autonomía
en la vida cotidiana y la actividad profesional, puesto que
desde el punto de vista traumático es una de las regiones
corporales que se relacionan con una mayor patología
laboral. Ésta se produce, sobre todo, por dos mecanismos:
por una posición mantenida o microtraumatismos de repetición.
Las manos pueden sufrir tres tipos de problemas: afectación
del hueso, de los ligamentos y tendones. La afectación
ósea se refiere a fracturas, como la de escafoides, o
bien a procesos degenerativos como la artrosis del primer dedo
(el pulgar). Los problemas de ligamentos son habituales entre
personas que practican juegos de pelota, donde con frecuencia
se producen esguinces o distensiones. Y, por último,
los tendones, donde son comunes secciones profundas con objetos
cortantes o atrapamientos de los nervios periféricos,
como el túnel carpiano, detalla Rafel Donat, profesor
titular de Fisioterapia de la Fundación Universitaria
del Bages.
Cada profesión tiene su riesgo
Los riesgos para la salud de las manos varían en función
de la profesión u oficio que se ejerza. Las fracturas
y traumatismos de alto impacto se pueden originar debido a una
repercusión por la movilización de grandes pesos
o golpes de pelotas. Las secciones tendinosas afectan a quienes
utilizan elementos cortantes, como los carniceros y los carpinteros,
mientras que las afecciones degenerativas, como la sinartrosis,
son típicas de oficios donde se requiere una gran precisión
de forma mantenida, como les sucede a las modistas. Los esguinces
de los tendones son propios de actividades deportivas, como
el jogging, el baloncesto o el voleibol.
Entre las patologías que afectan a tendones figuran las
tendinosis, más conocida como tendinitis crónica
-un cúmulo de pequeñas lesiones en el tendón-,
la tenosinovitis -inflamación del revestimiento de la
vaina que rodea al tendón- y las tendinitis clásicas,
que son una inflación de un tendón, causa de dolor
y sensibilidad cerca de una articulación.
El dedo (o pulgar) del esquiador es otra dolencia común
en deportistas y accidentes de tráfico. Esta lesión
se origina por el atasco del dedo del bastón (por no
llevarlo bien sujeto) cuando éste queda atrapado en la
nieve mientras el esquiador sigue en movimiento o tras una caída.
Este mal gesto conduce a un estiramiento o desgarro en el ligamento.
También se puede producir cuando un niño juega
con una pelota o coge un objeto convexo.
Carga emotiva
Las manos son una de las partes del cuerpo con la que el ser
humano se relaciona, se expresa y contacta con sus semejantes.
De ahí que la pérdida de su funcionalidad pueda
tener una repercusión importante en la vida cotidiana.
Mientras se duerme, igual que ocurre con los pies, las manos
se cierran y se abren, y se flexionan los dedos. Las personas
con una carga emotiva alta, tienden a cerrarlas aún más.
Esta posición mantenida durante la noche provoca que
la palma se acorte y se comprima, mientras que fuerza el dorso
de las manost.
Como decía el filósofo Emmanuel Kant, "la
mano es el cerebro externo del cuerpo" y termina por expresar
las emociones, que se manifiestan a través de la postura
corporal. Esta asociación entre carga emotiva y posición
de las manos es más evidente en el género femenino.
Las mujeres suelen ser frioleras de manos y pies y somatizan
cualquier situación emocional, e interiorizan más
sus preocupaciones. Por las noches, adoptan la posición
fetal y se pliegan sobre sí mismas, lo que hace que se
fuercen determinadas articulaciones. Esto marca el inicio del
túnel carpiano, más frecuente en las mujeres.
La prevalencia de esta lesión así lo ilustra:
la padecen 2 de cada 10 mujeres y en hombres no llega a 1 de
cada 20, es decir, la mitad.
Mientras que en la mujer el origen de este problema es, en general,
la carga emocional por la que se fuerzan las articulaciones,
en el hombre suele ser profesional. Los sectores ocupacionales
más afectados son aquellos en los que se llevan las manos
a una posición forzada con carga, montaje o torsión
repetitiva. En los varones, la causa se origina, a menudo, en
la envoltura de los tejidos blandos (fascia) de las manos, que
se acortan. El túnel carpiano es un caso particular en
las gestantes. Este especialista expone que las mujeres embarazadas
retienen más líquido en el organismo, lo que provoca
la compresión del nervio mediano, al nivel del túnel
carpiano de la muñeca, que se vuelve más estrecho.
Por eso, la prevalencia es mayor en ellas. Pero ya que se origina
a partir de un atrapamiento por la rotación de líquidos,
se puede tratar con un drenaje.
Férulas termoplásticas
Las férulas termoplásticas, que llevan los patinadores
en línea o skaters para proteger las manos de caídas,
también se pueden utilizar para tratar las posiciones
demasiado forzadas de las manos durante la noche. "Los
fisioterapeutas, como mucho, dedicamos una hora al día
a cada paciente. No es posible resolverlo todo en una hora,
por lo tanto, el paciente debe participar en el tratamiento
de sus lesiones", añade Rafel Donat. La colocación
de férulas termoplásticas durante la noche favorece
el descanso de la articulación, al menos durante las
horas que se duerme, y hace que se recupere antes.
Además, de noche, no se puede controlar la postura corporal,
por lo que la colocación de estas férulas cobra
pleno sentido. La utilización de férulas termoplásticas
es una de las últimas técnicas que se ha incorporado
al amplio abanico de tratamientos que se aplican en rehabilitación.
Cada paciente requiere uno distinto, en función de cuál
sea su lesión y de cómo evolucione.
El secreto para conseguir esta implicación es explicarles
su utilidad. Los expertos en biomecánica funcional ofrecen
consejos a cada persona que los necesita, y sitúan la
patología en el medio en el que está ubicada,
ya que no es lo mismo tratar un túnel carpiano en un
hombre de 40 años que trabaja en un rastro que en una
mujer embarazada de seis meses.